ATENCIÓN MÉDICA NEUROLÓGICA

PRESENCIAL Y TELEMEDICINA

Cefalea y Dolor Craneofacial

CEFALEA

Es el término con el que se denomina al “dolor de cabeza”. Es un síntoma, no es un diagnóstico neurológico.
Es importante consultar al médico para estudiar de qué se trata su dolor. Los diagnósticos y tratamientos inadecuados pueden mantener a un paciente sufriendo de dolor de cabeza e incluso empeorar por tomar analgésicos permanentemente durante años.
Tomar más de 15 veces al mes un analgésico o más de 10 veces al mes un medicamento específico de migraña como ergotamínicos y triptanes, se considera abuso y puede traer graves consecuencias. Se calcula que más de un 50% de los pacientes con cefalea se auto receta. Muchos de ellos terminan abusando de analgésicos.

MIGRAÑA

Es una enfermedad crónica con fuerte componente hereditario que se manifiesta por dolor de cabeza con las siguientes características específicas: dolor pulsátil, dolor que puede comprometer zonas como la mitad de la cabeza o la frente incluyendo el ojo, puede además acompañarse de náuseas y vómitos, molestia frente a luz, ruidos y olores, y en un grupo de pacientes, puede ser precedida de visión de puntos, rayas, luces o incluso de pérdida visual (migraña con aura).
El no tratar adecuadamente la migraña, afecta negativamente el normal funcionamiento de las personas, interfiriendo el rendimiento en el estudio, trabajo, calidad de la vida familiar, relaciones de pareja y ánimo. Por ejemplo, la migraña crónica, más de 15 episodios al mes, puede estar asociada a depresión, siendo ésta tres veces más frecuente en pacientes que sufren de migraña.

 

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Enfermedades Neuromusculares

Las enfermedades del sistema nervioso periférico incluyen las afecciones de los nervios periféricos, llamadas neuropatías; de los músculos, llamadas miopatías y de la unión neuromuscular.

Las neuropatías producen debilidades musculares y síntomas sensitivos como adormecimientos y pérdida de sensibilidad; pueden afectar nervios aislados o múltiples, y obedecen a diversas causas, cuyo estudio es fundamental para un adecuado tratamiento.

Las miopatías generalmente se manifiestan por debilidades y disminución de masas musculares, dolores musculares y calambres, éstas también requieren un estudio causal completo.

Las enfermedades de la unión neuromuscular, cuyo ejemplo clásico es la Miastenia Gravis, una entidad autoinmune, se caracterizan por la fatigabilidad muscular y su inicio habitual es en la musculatura ocular y facial.

También existen otras enfermedades que comprometen las motoneuronas, tanto periféricas como centrales, como la esclerosis lateral amiotrófica, entre otras.

 

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Epilepsia

Es una enfermedad cerebral caracterizada por un aumento de la actividad eléctrica de las neuronas en algún lugar del cerebro. La persona afectada sufre de crisis epilépticas, que son el conjunto de manifestaciones clínicas de esta actividad eléctrica anormal, cuya presentación puede ser muy variada, dependiendo de la zona del cerebro que está afectada.

Las crisis habitualmente son breves, estereotipadas y repetidas en el tiempo.
Existen diferentes tipos: las más conocidas son las convulsiones o crisis generalizadas, caracterizadas por una pérdida súbita de la conciencia, acompañada de movimientos anormales de todo el cuerpo, tipo sacudidas violentas de las extremidades, cambio de coloración de la piel y salivación excesiva.

Otras crisis, que son menos evidentes pero no menos frecuentes, son aquellas que se caracterizan por desconexión súbita y breve del medio (ausencias), movimientos anormales localizados en una parte del cuerpo (crisis motoras), molestias de tipo sensitivas (crisis sensitivas) o sensaciones extrañas de olores, sonidos o emociones intensas como miedo súbito. Cada una de ellas tienen agentes causales variados así como diferentes pronósticos y tratamientos.

¿Cuáles son las causas de la Epilepsia?

Sus causas son múltiples, lo más frecuente es que sean de origen genético, pero también se ven en casos de lesiones cerebrales (tumores, infecciones, traumas, accidentes vasculares); por otras enfermedades médicas, como enfermedad renal o hepática, Diabetes no controlada con hipoglicemias (baja de azúcar en la sangre) y por efecto de algunos medicamentos, entre otras causas.

¿Qué debe hacer ante la sospecha de padecer Epilepsia?

El paciente debe acudir al  médico especialista quien, según la evaluación que realice, indicará los exámenes necesarios para realizar un completo diagnóstico y determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
El diagnóstico es principalmente clínico, es decir, a través de la historia aportada por los pacientes y/o por los testigos de las crisis.
 

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Esclerosis Múltiple y Enfermedades Inmunológicas

¿Qué es la Esclerosis Múltiple?
 
La esclerosis múltiple (EM) es un trastorno neurológico frecuente diagnosticado en adultos jóvenes.

Aún no se conocen sus causas, pero se sigue investigando intensamente buscando  los mecanismos de esta enfermedad. En  este momento la enfermedad no se puede curar o prevenir, pero se dispone de tratamientos para reducir la severidad y el avance del defecto neurológico.

La EM no es una enfermedad infecciosa y por lo tanto no es transmisible y además no acorta la expectativa de vida de las personas que sufren esta patología.  En etapas tardías de la enfermedad, una complicación frecuente son las infecciones, las cuales sin embargo pueden ser tratadas efectivamente si se diagnostican a tiempo. Esto reafirma la importancia de los controles médicos regulares.

La EM puede atacar cualquier parte del Sistema Nervioso Central tanto en el cerebro como en la médula espinal. Esta enfermedad daña la sustancia aislante y protectora  de las fibras nerviosas (conocida como “mielina”, que rodea la fibra nerviosa, la que a su vez se conoce como “axon”).  Por esta razón, los mensajes desde  y hacia el cerebro y  médula espinal pueden bloquearse o reducirse y por lo tanto afectar  alguna función neurológica específica (motora, sensitiva, etc)

¿A quién afecta la EM?

La distribución de esta enfermedad no es totalmente al azar.  En promedio, las mujeres tienen una probabilidad tres veces mayor de desarrollar EM que los hombres.  Adicionalmente, la presencia de este trastorno está relacionada positivamente con la latitud. Las personas que viven más allá del paralelo 40 al norte o sur del ecuador presentan una mayor probabilidad de desarrollar EM  que aquellos que viven en los climas más cálidos cerca del Ecuador. Esto es especialmente cierto para las personas que residen en América del Norte, Europa y el sur de Australia, mientras que Asia continúa presentando una baja incidencia de EM.   

¿Cuál es la causa de la EM?

La mayoría de los investigadores creen que la EM es una “enfermedad autoinmune”,  en la cual los glóbulos blancos, que son las células de la sangre que luchan contra las infecciones, tienen una respuesta anormal atacando no solo los agentes infecciosos, sino también las propias células del organismo, en este caso del cerebro o la médula espinal. Esto produce un daño y una inflamación secundaria la que a su vez daña la mielina y las fibras nerviosas cerebrales.

La inflamación es un componente muy importante en los primeros años de la enfermedad, y las áreas inflamadas se conocen como “lesiones activas”, pues se supone que son las que producen los brotes clínicos. Con el tiempo, las lesiones inflamatorias se transforman en cicatrices a lo largo de la mielina dañada que pasan a llamarse placas, de donde viene su nombre ( esclerosis, se refiere a las escaras en placa). Los cambios en el tamaño, cantidad y ubicación de las lesiones y placas pueden determinar el tipo de severidad de los síntomas.

Los investigadores han estudiado una serie de posibles causas para la EM.  La teoría que cuenta con más adeptos en este momento involucra un virus conocido como virus de acción lenta (uno que podría permanecer latente por muchos años) tales como las paperas, el herpes, linfoma de célula T y el virus de Epstein-Barr.  Algunos investigadores han indicado que, después de exponerse a uno de estos virus, la EM podría desarrollarse en personas susceptibles genéticamente; y por ello se están realizando investigaciones genéticas.  Algunos científicos están analizando también una conexión entre la EM y factores nutricionales, incluyendo las deficiencias en la vitamina D y el aceite de pescado.

A pesar que la EM no es contagiosa ni hereditaria, la susceptibilidad a la EM aumenta si un miembro de la familia tiene EM.  En Estados Unidos, el riesgo promedio de desarrollar  EM es de uno en cada 1.000 persona, o un décimo de un porciento.  Para parientes de primer grado (tales como hijos o hermanos) el riesgo aumenta a tres o cuatro por ciento. Esto no es cierto para hijos adoptados o medios hermanos (que no comparten el mismo padre que tiene EM) cuyo riesgo es el mismo que para personas no relacionadas. 

Otro factor de riesgo para EM es el tabaquismo. Las mujeres que fuman presentan una probabilidad 1.6 veces mayor de desarrollar EM que las mujeres que no son fumadoras. Además, las personas con EM que fuman parecen tener un riesgo mucho mayor de experimentar una progresión más rápida de su enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de EM?

 Los síntomas observados comúnmente incluyen:

  • fatiga
  • trastornos visuales
  • insensibilidad
  • mareos/vértigo
  • disfunción de vejiga e intestinos
  • debilidad
  • temblor
  • deterioro en la movilidad
  • disfunción sexual
  • deterioro en el habla
  • espasticidad (rigidez en las piernas)
  • trastornos para tragar
  • dolor crónico
  • depresión
  • dificultades cognitivas y de memoria leves

A pesar que el EM tiene el potencial de ocasionar numerosos síntomas diferentes, los síntomas que experimenta cada persona pueden presentar grandes variaciones. Muchos pacientes con EM solo experimentan algunos de estos síntomas.

La mayoría de los síntomas pueden incrementarse temporalmente a través de la intolerancia al calor, una tendencia clásica de la EM, en la cual un aumento en la temperatura (externa o interna) causa que la persona se sienta mucho peor.  Mantener un ambiente frío a través del aire acondicionado o de diferentes dispositivos de enfriamiento (tales como los ofrecidos por el Programa de Distribución de Equipos para Enfriamiento de la MSAA) puede ser útil para las personas con EM sensible al calor.

 Al experimentar uno o más de estos síntomas, se deberá consultar al médico.

 

¿Qué tipos de EM se conocen?

 A pesar que a la mayoría de las personas con EM (80%) se les diagnostica Esclerosis Múltiple de Recaída-Remisión (RRMS), la mayoría del 20% restante cae bajo la clasificación de esclerosis múltiple primaria progresiva (PPMS).  Esta forma de EM presenta desde el inicio  una acumulación gradual pero constante de problemas neurológicos, sin la presencia de recaídas y remisiones.  A diferencia del RRMS, en la cual las mujeres presentan una probabilidad  de diagnóstico tres veces mayor a lo observado en hombres, el PPMS se distribuye equitativamente entre los sexos.

 Existen otros tipos de EM, pero estos no son frecuentes.  Incluyen esclerosis múltiple benigna (pocos o ningún cambio a través de 20 años), EM progresiva-recurrente (PRMS) (curso progresivo desde el inicio con recaídas agudas) y  EM maligno o fulminante (el curso de la enfermedad progresa rápidamente).

 Algunas personas pueden tener varios episodios (brotes clínicos) de síntomas neurológicos en un corto tiempo, o estos episodios ser muy espaciados en el tiempo. La probabilidad de que queden secuelas posteriores a un brote clínico también es muy variable.

 

 

TIPOS DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Nombre

Características

Esclerosis Múltiple de Recaída-Remisión (RRMS)

Reactivaciones de los síntomas seguido de la recuperación, estable entre ataques

Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva (SPMS)

Segunda fase de RRMS; empeoramiento progresivo de los síntomas con o sin recaídas superpuestas; los tratamientos pueden retardar esta fase

Esclerosis Múltiple Primaria Progresiva (PPMS)

Acumulación gradual pero constante de problemas neurológicos desde el inicio

Esclerosis Benigna

Pocos ataques y poca o ninguna discapacidad después de 20 años

Esclerosis Múltiple Progresiva Recurrente  (PRMS)

Curso progresivo desde el inicio, a veces combinado con reactivación sintomática aguda

Esclerosis Múltiple Maligna o Fulminante

Curso progresivo rápido de la enfermedad

Diagnóstico de la EM

 El diagnóstico de la EM se basa en la historia de los síntomas clínicos de una persona y en exámenes neurológicos.  Para que exista la sospecha de EM, un médico calificado, con frecuencia un neurólogo, debe revisar detalladamente todos los síntomas experimentados por una persona. Se deberán descartar otras condiciones con síntomas similares y con frecuencia se requieren numerosas pruebas de laboratorio.

 Las Imágenes de Resonancia Magnética (IRM)  del cerebro se han utilizado para ayudar en el diagnóstico de la EM hace más de 20 años.  El IRM consiste de un computador, estimulador de radiofrecuencia y de un gran electromagneto. Una imagen de IRM se ve como una radiografía, pero en vez de las radiografías, se utiliza un magneto y ondas de radio para producir una imagen del cerebro. Para las personas con EM, la IRM se utiliza para mostrar el tamaño y la ubicación de las lesiones activas y de  las placas. En algunas ocasiones se administra una tintura a la persona con EM para destacar mejor las áreas inflamadas.

 Se recomienda el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) para determinar la actividad de la enfermedad o para proporcionar evidencia adicional para el diagnóstico. El LCR es el líquido que rodea la médula espinal y el cerebro. Cuando una persona tiene EM, este procedimiento frecuentemente muestra evidencia de una producción anormal de anticuerpos, que se demuestra en las llamadas Bandas Oligoclonales y en la cuantificación de las Inmunoglobulinas G del LCR.

 ¿Cómo se trata la EM?

Se dispone de medicamentos para tratar casi todos los síntomas de la EM. Éstos pueden incluir fármacos de venta libre así como medicamentos recetados. La dieta y los ejercicios también pueden ser útiles para manejar ciertos síntomas. Todos los tratamientos o cambios en la dieta o el ejercicio solo deberán ser realizados bajo la guía de un médico calificado. 

Al recuperarse de una reactivación de los síntomas o al aprender a manejar un cambio en la movilidad, la rehabilitación mediante la terapia física y la terapia ocupacional puede ser muy valiosa.  La terapia del habla, los ejercicios terapéuticos y ciertos dispositivos médicos también pueden ser útiles en el manejo de los síntomas de la EM.  Algunas de las personas que tienen una ocupación laboral que demande esfuerzos físicos o de alto estrés pueden decidir un cambio de carrera, en cuyo caso es útil el entrenamiento vocacional.

 

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Medicina interna y preventiva

Nuestra visión es que la buena atención en salud comienza mucho antes que la enfermedad, al detectar aquellos factores de riesgo y los síntomas mínimamente visibles para adelantarse a que se manifieste la enfermedad, para evitarla y cuando existe, reducir sus complicaciones.

La medicina preventiva, basada en la especialidad de medicina interna, es fundamental ya que se dedica a la atención integral del adulto, enfocada en el diagnóstico y tratamiento oportuno de enfermedades no quirúrgicas que afectan a sus órganos y sistemas internos; así como su prevención. Algunos ejemplos de enfermedades que aborda esta especialidad son: hipertensión arterial, resistencia a la insulina, diabetes y dislipidemia, entre otros.

Memoria y Trastornos Cognitivos

En los adultos y adultos mayores es muy frecuente encontrar problemas de memoria.
La memoria es la capacidad de retener, almacenar y luego re-utilizar la información “almacenada”; lo que permite a la persona mantener una vida activa e independiente.
Es común encontrar algunas fallas de memoria atribuibles a la edad, habitualmente olvidos cotidianos que no interfieren en el diario vivir de la persona.
Existen múltiples causas que pueden afectar seriamente la memoria, tales como enfermedades médicas/psiquiátricas: Depresión/Ansiedad, Hipotiroidismo, por medicamentos y por enfermedades neurológicas: déficit atencional del adulto, secuelas de traumatismo encefalocraneano, demencias, enfermedades vasculares cerebrales, entre otros.

Las fallas de memoria son hace que este síntoma produzca mucha preocupación en las personas y sus familias. En muchos casos corresponde a trastornos benignos, sin embargo es necesario, para estar tranquilos, una exhaustiva evaluación por un neurólogo experto y realizar los exámenes necesarios. Por otro lado, con un diagnóstico correcto, en uno u otro caso, un tratamiento adecuado puede mejorar sustancialmente la evolución y calidad de vida de estos pacientes.

DEMENCIA

La demencia es una enfermedad que progresivamente ocasiona trastornos graves de la memoria y la conducta. La pérdida de capacidades intelectuales, olvidos frecuentes, desorientación en el tiempo y espacio, se pueden acompañar de alteraciones del comportamiento, tales como descontrol de impulsos, deambular en la noche, cometer errores al vestirse, esconder cosas, y del lenguaje entre muchas otras; van interfiriendo progresivamente en las actividades cotidianas del paciente hasta hacerlo cada vez más dependiente.

La mayor parte de las demencias son debidas a la enfermedad de Alzheimer pero también puede aparecer como secuela de una enfermedad cerebrovascular, la llamada demencia vascular, que es la segunda causa más frecuente de demencia. Otras enfermedades degenerativas del sistema nervioso pueden presentar, a lo largo de su evolución, una demencia.

 

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Neurología General

La mirada integral de cuerpo, cerebro y mente es la esencia de la neurología.

Es una especialidad eminentemente clínica que busca evaluar y detectar precozmente el funcionamiento anormal del sistema nervioso, de manera de entregar un tratamiento adecuado, oportuno y satisfactorio para el paciente.

Estudia todo lo relacionado con el sistema nervioso, vale decir: el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), periférico (nervios y músculos) y sistema nervioso autónomo (regulación visceral).

Las enfermedades más frecuentes y conocidas dentro de la Neurología son: epilepsia, migraña y todos los dolores de cabeza, demencias, como enfermedad de Alzheimer, enfermedades vasculares cerebrales y sus secuelas, tales como, infarto y hemorragia cerebral. Menos frecuentes pero no menos importantes, son las enfermedades neurológicas inflamatorias y degenerativas del cerebro y la médula espinal tales como la Esclerosis Múltiple, Enfermedad de Parkinson, enfermedades neuromusculares como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), distrofias musculares, distonías y neuropatías.

También forman parte de la consulta neurológica enfermedades y trastornos que secundariamente pueden afectar el cerebro y la conducta, tales como los trastornos del sueño (apneas del sueño, síndrome de piernas inquietas, ronquidos, sonambulismo y otros). El Déficit Atencional y otros trastornos cognitivos que alteren la memoria y las funciones ejecutivas, distintos tipos de dolor, cráneo-facial, dolor crónico, el estrés crónico, secuelas del traumatismo craneo-encefálico, ansiedad, depresión y cualquier trastorno médico, psicológico o psiquiátrico que pueda interferir en el normal funcionamiento del cerebro.

Evaluaciones Neurocognitivas

El estudio de funciones neurocognitivas ha sido parte del diagnóstico y tratamiento de las demencias y de las lesiones cerebrales de distinto origen por muchos años, actualmente también es parte del estudio de pacientes de cualquier edad con quejas en su funcionamiento cognitivo y de la memoria que consultan por bajo rendimiento laboral y académico. La aplicación de los test se adoptaron en estos pacientes como una manera de dar mejor explicación a sus síntomas.

A pesar de que la evaluación neurocognitiva no es parte obligada del estudio del déficit atencional, poco a poco otros especialistas como psiquiatras y neurólogos infantiles han adoptado el buen hábito de solicitar estos estudios como una manera de dar mayor objetividad y explicación de los síntomas de sus pacientes.

Esta evaluación es solicitada por los especialistas que habitualmente atienden a pacientes con síntomas o cuando existe duda respecto a la importancia o no de fallas de memoria, concentración y/o bajo rendimiento cognitivo en general. Neurólogos, psiquiatras, tanto de adulto como infantiles, geriatras, internistas y psicólogos clínicos son quienes más comúnmente lo indican.

El estudio neurocognitivo es de gran ayuda para los pacientes y sus tratantes, como todo examen con costo, es propiedad de quien lo paga, por lo tanto es propiedad del paciente, si este no está capacitado, del familiar responsable que lo acompañe, sin embargo es importante considerar que, como todo exámen de este tipo, debe ser analizado cuidadosamente en conjunto con el especialista que lo solicitó para ponderar su resultado de acuerdo a otros exámenes y los síntomas clínicos.

Es el estudio del funcionamiento cognitivo de una persona en un momento determinado de su vida. Generalmente se evalúa por medio de una conversación así como también mediante la observación del desempeño en ciertas tareas, desafíos o cuestionarios. La evaluación psicológica es una herramienta que, junto con otras, apoya al profesional: médico, psicólogo, docente, etc. a realizar un adecuado diagnóstico y plan de tratamiento.

Téngase presente:
El siguiente informe es una herramienta más que contribuye a la evaluación y conocimiento del paciente por lo que debe ser entendido en conjunto con otros elementos y analizando con su médico especialista. La información aquí presentada representa el desempeño obtenido en un momento puntual y muy específico de la vida del paciente por lo que los resultados deben ser valorados como observaciones puntuales y no pretenden ser definitivas ni categóricas.

 

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Polisomnografía

La polisomnografía (PSG) es un estudio de sueño nocturno, indoloro y no invasivo, que consiste en el monitoreo de todas las variables fisiológicas de una persona mientras duerme; es decir, mide la calidad del sueño, la respiración, la oxigenación, la frecuencia cardíaca (electrocardiograma), la presencia de contracturas musculares y/o movimientos anormales, entre otros. Por ello requiere de la instalación de numerosos sensores en diferentes partes del cuerpo.

Se utiliza para estudiar a todas las personas con sospecha de algún trastorno del sueño, tales como: trastornos respiratorios del sueño: ronquidos y/o apneas del sueño; insomnio y/o sueño no reparador; pesadillas; somnolencia diurna excesiva (narcolepsia), conductas violentas durante el sueño (trastorno conductual del sueño REM, síndrome de piernas inquietas, entre otros.

También se le indica a personas que ya tienen el diagnóstico de apneas del sueño, para evaluar su tratamiento, mediante una titulación con equipos de ventilación mecánica no invasiva (CPAP).

 

Existen diferentes tipos de Polisomnografías:

Basal: es la más común, se refiere al estudio de todas las variables fisiológicas del sueño, descritas previamente.

Titulación con CPAP (Presión positiva continua de aire): implica que el paciente ya tiene un estudio basal del sueño, mediante el cual se le diagnosticó apneas del sueño. Consiste en una polisomnografía basal más la adición de la mascarilla de presión de aire (CPAP) para determinar el nivel de presión de aire necesaria para “abrir” la vía aérea cerrada o colapsada, permitiendo así que desaparezcan las apneas y los ronquidos, se mantenga una oxigenación sanguínea normal (mayor al 90%) y que presente un sueño profundo. No se administra oxígeno, solo aire del ambiente.

Tipo noche dividida: es una combinación de una PSG basal y con titulación con CPAP. Consiste en un registro basal de sueño, de al menos dos horas de duración (primera mitad de la noche) y si el paciente presenta suficientes apneas (de acuerdo a criterios bien establecidos), se despierta al paciente y se le agrega la mascarilla de CPAP, para determinar durante la misma noche, la presión óptima de aire con la cual se corrigen las apneas. Habitualmente se solicita en pacientes con una alta sospecha de presentar apneas del sueño y ronquidos.

 

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Psiquiatría Adultos

La psiquiatría es una especialidad clínica de la medicina que se dedica a la prevención, diagnóstico, estudio y tratamiento de los trastornos mentales.

Al igual que todas las ramas de la medicina, la psiquiatría se basa en el conocimiento científico, siendo esencial una mirada biopsicosocial del sujeto, debido a que el origen de los trastornos mentales es, en su mayoría, multifactorial.

Algunos de los trastornos psiquiátricos más relevantes son los trastornos depresivos y de ansiedad, los trastornos de personalidad, el trastorno bipolar, los trastornos psicóticos, el consumo de sustancias, entre otros.

Además, la psiquiatría aborda el manejo y tratamiento de los síntomas neuropsiquiátricos de enfermedades médicas como las alteraciones conductuales, cognitivas y del ánimo secundarias a otras patologías médicas o neurológicas.

 

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Test de Latencias Múltiples del Sueño (TLMS)

Estudio de sueño diurno, no invasivo e indoloro, consistente en cinco siestas de treinta minutos cada una, separadas a intervalos de dos horas. El paciente solo debe dormir durante los treinta minutos de cada siesta y luego debe mantenerse despierto en los períodos de dos horas entre cada siesta. Habitualmente requiere un estudio de polisomnografía basal, la noche previa al TLMS.

Su principal indicación es el estudio de la somnolencia diurna excesiva y narcolepsia.

 

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Síndrome de Déficit Atencional

Trastorno neurológico con fuerte componente genético que determina dificultades en la atención, concentración, memoria y funciones ejecutivas, tales como la capacidad de inhibir impulsos, planificación, la capacidad de iniciar una actividad y mantenerse en ella hasta terminarla, entre otras. Existe consistencia en la evidencia neurobiológica de factores genéticos reconocidos como asociados al trastornos de déficit atencional, así como también de factores ambientales asociados.

Es muy importante destacar que los fenómenos de hiperactividad, impulsividad e inatención, se distinguen significativamente de otras alteraciones o de variaciones normales del comportamiento. Existen distintos tipos de déficit atencional, si bien el tipo hiperactivo es más conocido, también puede presentarse este trastorno sin hiperactividad. El déficit atencional puede darse tanto en niños como en adultos, de hecho se considera un tipo de funcionamiento cognitivo permanente. Se estima que alrededor de un 5% de la población mundial tiene SDA, en tanto que Chile los estudios de prevalencia oscilan entre 15-30% de la población nacional.
 
Este trastorno afecta el rendimiento, la conducta, el ánimo y el humor, aumenta el estrés con que vivimos y puede generar síntomas de muchos otros trastornos asociados. Por ejemplo, existe evidencia de una asociación de pacientes con déficit atencional con otros trastornos, como ansiedad, depresión, trastornos del sueño y cefaleas entre otros. Por otra parte, también existe evidencia de una mayor asociación con riesgos psicosociales y discapacidad. En síntesis, este trastorno es predictor de trastornos psiquiátricos, psicológicos y de mayor riesgo de muerte por accidente.
 
El diagnóstico de trastorno de déficit atencional generalmente es polémico e involucra tanto a padres, estudiantes, profesores y neurólogos. Actualmente existen distintos paradigmas y creencias erróneas o desinformadas que inciden en que muchas veces los pacientes y sus familiares eviten consultar oportunamente o incluso en que aún teniendo un diagnóstico, no se inicie el tratamiento adecuado.
 
El diagnóstico está basado fundamentalmente en una evaluación clínica del paciente y  los  síntomas por lo que debe ser realizado cuidadosamente debido a lo heterogéneo de la presentación del cuadro clínico y lo frecuente de la comorbilidad. La evaluación diagnóstica generalmente se complementa con una evaluación neuropsicológica específica y/o con un examen de resonancia nuclear magnética funcional.
 
El tratamiento adecuado puede cambiar el curso de este trastorno y mejorar la calidad de vida de los pacientes que lo presentan. Regula las capacidades cognitivas, corrige la conducta y disminuye los riesgos derivados de ésta, incluyendo los riesgos de mortalidad debido a accidentes.
 
¿Cuáles son los síntomas?
 
  • Dificultad para mantener atención
  • Falta de concentración, dificultad para focalizarse en una tarea específica
  • Agotamiento excesivo
  • Otros (terceros) dicen que es distraído(a), profesores, jefes, esposas, padres, etc.
  • Olvidos frecuentes
  • Mala memoria
  • Lentitud e ineficiencia
  • Olvidos frecuentes
  • Mala memoria
  • Actividad motora y cognitiva constante
  • Pobre manejo del tiempo
  • Desorganización
  • Sensación de ineficiencia
  • Dispersión
  • Fracasos, falta de constancia, errores frecuentes
  • Sensación de agobio, falta de tiempo
  • Dificultad para cumplir plazos
  • Anticipación constante y excesiva.
  • Aversión a la espera en filas, congestión de tráfico y salas de espera
  • impaciencia, irritabilidad, intolerancia, impulsividad
  • Reacciones violentas o inadecuadas
  • Término prematuro de las relaciones laborales y personales.
  • Mal rendimiento académico, repitencia, riesgo de expulsión, cambios de carrera sin terminar ninguna.
  • Cambios frecuentes de trabajo.
  • Críticas y despidos frecuentes

 

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Psicoterapia de apoyo

Atención psicológica desde el modelo de psicoterapia estratégica breve. Este modelo se origina de la terapia sistémica, la cual comprende las problemáticas psicológicas como interaccionales, ya sean de la persona consigo misma o con su entorno. Busca generar cambios significativos en el menor número de sesiones posibles y que esta mejoría se mantenga en el largo plazo. La intención es que el paciente pueda recuperar funcionalidad y autonomía de manera temprana en el tratamiento. El tratamiento se adecua a las necesidades, recursos y preferencias del consultante, haciéndolo partícipe activo en su proceso de cambio.

 

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Trastornos del Sueño

El sueño es una necesidad vital para el ser humano, lo que se refleja en que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. 

Una arquitectura normal de sueño, comprende el sueño No REM, que representa el 75%  de la noche y el 25% restante, es el sueño REM, un sueño profundo, que repara las funciones intelectuales y en que se desarrolla la actividad onírica. 

El sueño No REM tiene a su vez tres fases, siendo la fase 3 un sueño profundo que entrega la reparación física y regula una serie de funciones hormonales.

En ese contexto, el tener un sueño reparador es vital para nuestra salud, dado que mientras dormimos, se cumplen numerosas funciones tales como:

  • Consolidar la memoria y el aprendizaje de todas las actividades realizadas durante el día.
  • Realizar una “limpieza nocturna”, eliminando todos los productos de desecho de la neurona. Esto es fundamental, ya que la inadecuada “limpieza” se relaciona con un mayor riesgo de demencias tipo Alzheimer, entre otros.
  • Regular el metabolismo de numerosas hormonas, como la del crecimiento, el apetito y las que controlan la glicemia, entre otras.
  • Reparar y ahorrar energía para el adecuado funcionamiento durante el día.
 

Existen numerosos trastornos del sueño, los cuales pueden pasar desapercibidos en un comienzo, pues la persona afectada se acostumbra a presentarlos o sencillamente no sabe que los presenta y por ende, no los reporta o no consulta.

Entre los principales trastornos de sueño, tenemos:

Insomnio

Se define como una incapacidad para conciliar y/o mantener el sueño, así como la presencia de un sueño no reparador. Frecuentemente se asocia a molestias diurnas tales como dificultad para concentrarse, problemas de memoria, limitaciones en la capacidad de organizar o planificar ciertas actividades, trastornos del ánimo con gran irritabilidad así como un mayor riesgo de errores y/o accidentabilidad.

Esta falta  de sueño es uno de los problemas más llamativos y frecuentes de nuestra sociedad.

¿Qué puede hacer para mejorar su sueño?

Medidas de Higiene de Sueño: como lograr un sueño reparador

  • Mantener una horario regular para dormir y para levantarse, al menos 5 días a la semana.
  • Evitar las siestas diurnas y en las horas previas a dormir.
  • Evitar el uso de tecnología – celular, televisión, computador- una hora antes de dormir y reemplazarlo por una rutina tranquila y placentera como lectura liviana, ejercicios de meditación u otros.
  • El dormitorio debe ser el “santuario” del descanso, evitando usarlo como oficina o centro de operaciones. La cama debe estar destinada exclusivamente al sueño y a la vida de pareja.
  • Evitar el consumo de alcohol, tabaco, cafeína y cenas abundantes al menos 2-3  horas previas a dormir.
  • Realizar actividad física regular, idealmente temprano por la mañana o hasta 3 horas antes de la hora de dormir.
  • Controlar factores ambientales como la temperatura, los sonidos y la iluminación de la habitación.
  • Evitar la automedicación: el uso de medicamentos para dormir es la última opción o deben usarse en forma controlada y transitoria.

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Ronquidos

Se define como un sonido ronco o fuerte, que se origina con el paso del aire  (flujo turbulento) a través de los tejidos relajados de la nariz y la faringe (garganta), mientras la persona duerme.

Una obstrucción en la vía aérea superior puede producir este flujo turbulento, que desencadena una vibración del paladar, amígdalas y/o base de la lengua, lo que da lugar a este molesto ruido.

Las causas más frecuentes son el sobrepeso (por acúmulos de grasa en la lengua y el cuello), la desviación del tabique nasal, la rinitis alérgica y alteraciones en la anatomía de la faringe (crecimiento de amígdalas, paladar alargado, mandíbula pequeña).

El ronquido suele generar molestias en la pareja y también se asocia a un sueño de mala calidad y poco reparador. También puede constituir un síntoma de alarma para otro trastorno del sueño más grave: Apnea Obstructiva del Sueño.

Todos podemos roncar de vez en cuando, pero la presencia de un ronquido habitual e intenso, no es normal y constituye uno de los trastornos del sueño más frecuentes, existiendo numerosas alternativas terapéuticas para manejarlo.

 

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Apnea del Sueño

Es un trastorno del sueño potencialmente grave, que consiste en episodios repetidos de obstrucción involuntaria parcial o total de la vía aérea superior durante el sueño. Como consecuencia,  baja el nivel de oxígeno de la sangre (hipoxemia) y altera la calidad del sueño, generando un sueño superficial, fragmentado y  poco reparador.

Sus repercusiones son variadas y potencialmente muy graves, desde somnolencia diurna excesiva con mayor accidentabilidad o mal rendimiento intelectual hasta mayor riesgo de presentar enfermedades cardíacas como infarto al miocardio y arritmias, con alto riesgo de mortalidad.

Los principales tipos de apnea del sueño son:

Apnea obstructiva del sueño, la forma más común, que se relaciona con la obstrucción al paso del aire por la vía aérea superior mientras el individuo duerme.

Apnea central del sueño, que ocurre cuando el cerebro no envía señales correctas a los músculos que controlan la respiración (a la persona “se le olvida respirar”) mientras duerme. 

Apneas de tipo mixtas: son una combinación de las dos anteriores.

 

¿Cuáles son las causas de las Apneas Obstructivas del Sueño?

Habitualmente se atribuye a causas anatómicas y/o hereditarias, en que la persona afectada posee una vía área más estrecha y colapsable. Se identifican factores de riesgo para presentar apnea obstructiva del sueño, tales como:

Sobrepeso y obesidad. El exceso de peso aumenta significativamente el riesgo de sufrir apnea del sueño. Los depósitos de grasa alrededor de las vías respiratorias superiores pueden obstruir la respiración.

Circunferencia del cuello. Las personas con cuellos más gruesos podrían tener vías respiratorias más estrechas.

Sexo masculino. Los hombres tienen entre dos y tres veces más riesgo de tener apnea del sueño que las mujeres. Sin embargo, el riesgo aumenta en las mujeres con sobrepeso y después de la menopausia.

Adultos mayores. La apnea del sueño ocurre con mucha más frecuencia en mayores de 65 años.

Antecedentes familiares. Si tienes familiares directos que padecen apnea del sueño, puedes tener mayor riesgo de presentarlas.

Consumo de alcohol, sedantes o tranquilizantes. Estas sustancias relajan los músculos de la garganta, lo que puede empeorar la apnea obstructiva del sueño.

Tabaquismo. Los fumadores tienen tres veces más posibilidades de padecer apnea obstructiva del sueño que las personas que nunca fumaron. El tabaquismo puede aumentar la inflamación y la retención de líquidos en las vías respiratorias superiores.

Congestión nasal. Si tienes dificultad para respirar a través de la nariz, ya sea a causa de un problema anatómico o por alergias, eres más propenso a padecer apnea obstructiva del sueño. 

Otras enfermedades. Hipotiroidismo, Diabetes.

 

¿Cómo se tratan las Apneas del Sueño?

  • Medidas generales, como bajar de peso, evitar dormir en decúbito supino (boca arriba) evitar medicamentos sedantes y/o relajantes, entre otros.
  • Equipos de ventilación mecánica no invasiva: CPAP.
  • Cirugías: de vía aérea superior, de alteraciones anatómicas maxilofaciales, entre otros.
  • Dispositivos de avance mandibular (DAM).
 

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Somnolencia Diurna

La somnolencia diurna excesiva o hipersomnia es una queja frecuente en la práctica neurológica  y se define como la sensación subjetiva de sueño a una hora inapropiada del día, que interfiere con el funcionamiento de la persona y tiende a repetirse en el tiempo, por un período mínimo de 3 meses.  La persona afectada habitualmente la manifiesta como una sensación de cansancio o fatiga constante.

Sus causas son muy variadas: puede ser un trastorno primario del sueño, como la Narcolepsia; o ser secundario a otras enfermedades tales como:  Sueño no reparador, Apneas del Sueño, Trastornos del Ánimo como Depresión/Ansiedad, enfermedades médicas como problemas hormonales (Hipotiroidismo) Anemia y secundaria a fármacos.

La Narcolepsia es un trastorno primario del sueño, habitualmente de origen genético y desencadenada por factores ambientales;  caracterizada fundamentalmente por una somnolencia diurna excesiva, con  ataques repentinos y recurrentes de sueño, en situaciones inapropiadas, muy invalidantes. Suele acompañarse además de  otros síntomas tales como la cataplexia (pérdida súbita del tono muscular en vigilia), alucinaciones visuales en el período de sueño y parálisis del sueño.  Es la enfermedad “emblemática” de los trastornos del sueño asociados a somnolencia diurna excesiva.

El diagnóstico de la somnolencia diurna excesiva requiere de una evaluación médica detallada, lo que permitirá determinar su causa y así realizar el tratamiento más adecuado.

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Pesadillas

Una pesadilla es un sueño perturbador (mal sueño) relacionado con sentimientos negativos, como ansiedad o miedo, que te despierta e incluso te desvela. Las pesadillas son frecuentes en los niños, pero pueden suceder a cualquier edad y  son más frecuentes en el sexo femenino.

Pueden desencadenarse por diferentes hechos de la vida diaria o por acontecimientos que salen de lo habitual, tales como:

  • Un hecho importante de la vida, como la pérdida de un ser querido o un acontecimiento traumático.
  • Aumento del estrés en el hogar o el trabajo.
  • El uso de determinados fármacos y/o el uso de alcohol.

¿Cuándo debe preocuparse por las pesadillas?

Si ocurren con frecuencia, ocasionan angustia, alteran el sueño de la persona con repercusiones en su funcionamiento diurno y/o generan un temor para irse a dormir. En estos casos, se sugiere que sea evaluado por el médico especialista en sueño para determinar sus causas y sus posibles tratamientos.

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Síndrome de Piernas Inquietas

Es un trastorno neurológico caracterizado por sensaciones desagradables en las piernas, asociado a una necesidad irresistible o imperiosa de moverlas, lo que produce un alivio transitorio de dichas molestias. Habitualmente tiene un patrón horario, se presenta en la noche, cuando estamos descansando o preparándonos para dormir. En casos más severos, puede presentarse por las tardes o incluso después de la hora de almuerzo.

Como habitualmente se presenta al intentar dormir, puede provocar serias dificultades para conciliar y mantener el sueño, especialmente durante la primera mitad de la noche, lo que puede provocar un sueño menos reparador o con frecuentes despertares intermedios. Si este problema persiste en el tiempo, provoca importantes consecuencias diurnas tales como cansancio diurno, somnolencia excesiva, alteración rendimiento-ánimo y otros.

¿Qué causa el síndrome de las piernas inquietas?

En la mayoría de los casos, se desconoce la causa.

Existe un historial familiar de la enfermedad en aproximadamente un 50 por ciento de los casos, lo que sugiere una forma genética del trastorno.

En otros casos, puede  estar relacionado a los siguientes factores o condiciones:

  • Déficit de fierro y/o anemia.
  • Enfermedades crónicas como Insuficiencia Renal, Diabetes, Enfermedad de Parkinson, entre otros.
  • Embarazo, especialmente en el último trimestre.
  • Medicamentos: antinauseosos, antipsicóticos, entre otros.
  • Cafeína, alcohol y  tabaco pueden agravar o provocar los síntomas en los pacientes con predisposición a desarrollar este síndrome.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de las piernas inquietas?

Requiere de una evaluación clínica por el médico especialista en trastornos del sueño. La Academia Americana de Medicina del Sueño, establece criterios clínicos bien definidos  para su diagnóstico. Solo en el caso de existir dudas en el diagnóstico o sospecha de otros trastornos del sueño, se puede complementar el estudio etiológico  mediante una Polisomnografía: estudio de sueño nocturno que analiza todas las variables fisiológicas del individuo mientras duerme.

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Bruxismo

Hábito involuntario de apretar fuertemente  la mandíbula o hacer rechinar los dientes, frotándolos o deslizándolos entre sí, sin ningún objetivo funcional. Puede ser diurno y nocturno, siendo más frecuente este último.

 ¿Qué lo provoca?

El bruxismo está directamente relacionado con el estrés y la ansiedad , aunque también puede deberse a alteraciones anatómicas de la articulación de la mandíbula, de origen genético o por malos hábitos tales como “masticar chicle”.

¿Qué repercusiones tiene el bruxismo?

Se asocia a daños en la dentadura, con desgaste y/o fracturas de piezas dentarias, problemas de la articulación temporomandibular, con artrosis o subluxación, lo que genera dolor mandibular y dificultades para movilizar la mandíbula. También es causa frecuente de dolores de cabeza (cefalea) y de cuello, síntomas que pueden ser muy  invalidantes y recurrentes.

¿Cómo tratarlo?

El tratamiento del Bruxismo es habitualmente multidisciplinario, entre el especialista maxilo facial que evalúa localmente la articulación y definir el uso de dispositivos específicos como los planos de relajación y del médico neurólogo para tratar los cuadros de estrés o ansiedad subyacentes y para descartar otros trastornos del sueño que pudiesen eventualmente agravarse con el uso de planos de relajación.

 

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Trastorno Conductual del Sueño REM

Es un trastorno del sueño caracterizado por una ausencia de la atonía muscular (relajación muscular completa) que ocurre al entrar en una fase profunda de sueño llamada REM. Como consecuencia de esto el afectado comienza a “actuar sus sueños” sin recordarlo después, habitualmente con movimientos bruscos y violentos, de extremidades y/o del tronco, puede acompañarse de gritos desgarradores, que obedecen a conductas de defensa o huida, con el inminente riesgo de daño para sí mismo y/o para su compañero de cama.

Se presenta en la edad adulta y afecta más frecuentemente al sexo masculino.

Se debe a la disfunción directa o indirecta de las estructuras del tronco cerebral que regulan el sueño REM. Puede ser idiopático o asociado a enfermedades neurológicas como la enfermedad de Parkinson, Demencias o al uso de algunos fármacos.

Su tratamiento requiere una evaluación clínica detallada y del uso de algunos fármacos.

 

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Parálisis del Sueño

La parálisis del sueño es una incapacidad transitoria para moverse, que se presenta al despertar de un sueño profundo, habitualmente es benigna pero se acompaña de una intensa sensación de angustia o de dificultad respiratoria. Puede presentarse una o varias veces en una misma noche. Su duración es breve, no más de unos minutos, cediendo espontáneamente.

Durante el episodio, la persona está totalmente consciente, pero es incapaz de moverse o hablar, lo que puede provocar gran temor o ansiedad. Afortunadamente son cuadros benignos, pues la respiración no se ve afectada.

Puede ser un hecho aislado sin significación patológica o puede ser un síntoma de otro trastorno del sueño: Narcolepsia.

El  tratamiento se orienta a realizar una buena higiene de sueño y al tratamiento del Trastorno de sueño subyacente cuando éste está presente.

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Sonambulismo

El sonambulismo es un trastorno del sueño No REM, caracterizado por actividades motoras automáticas, tales como levantarse y caminar, mientras la persona permanece dormida. Es más frecuente en los niños y tiende a desaparecer después de los 10 años de edad. Se considera un trastorno benigno del sueño, que no amerita un tratamiento específico, salvo si éste se hace recurrente y afecta la edad adulta. 

 

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